lunes, 30 de noviembre de 2009

Tercera: manga city

¡¡Hola!!

¿Qué tal ha ido el fin de semana? El mío no ha estado mal. Este finde se celebraba el Salón del Cómic y Manga de Getxo, y no he podido resistirme a ir y traerme unas cuantas cositas para mi casa, sino que se lo digan a Silvia que ella tuvo que aguantarme. Pero bueno, a lo que íbamos, al volver este año, he estado pensando en que ya hace más de un año que fui al Salón del Manga de Barcelona. Claro que este año no ha surgido la oportunidad, entre otras cosas porque ya tengo otro viaje planeado (¡¡Londres!!). Por eso mismo, he decidido incluir en mi lista la vuelta al Salón del Manga de Barcelona.

Yo no digo que el Salón de Getxo no esté bien ni nada por el estilo, porque a mi me gusta mucho y eso; pero es que...es que el de Barcelona es tan grande, tiene tantas cosas y para todos los gustos. Y además en Barcelona, una de las ciudades que más me gustan; es una mezcla fabulosa.

Creo que queda bastante claro porque me gustaría volver. Como ya sabéis soy una friki del manga y ese tipo de cosillas, y, aunque me de a veces un poquillo de vergüenza acudir sola, me gusta ir a este tipo de eventos, ver el ambiente qué hay y adquirir cosas que no todos los días te dedicas a comprar. Los eventos de este tipo que se celebran en el País Vasco no están nada mal, además hay bastantes para la gente a la que le gusta el manga; pero ninguno es para mi comparable al de Barcelona.

En Barcelona todo cambia. Es increíble cómo la gente trabaja sus cosplays, cómo representan a su personaje; también los invitados que traen y la gente, que como yo, acude desde todo el mundo sólo para llevarse el recuerdo de haber estado allí.

Por eso, aunque sé que a muchos no os va este tipo de cosas, os animo, como siempre, a ir si podéis. Yo espero que el año que viene pueda volver, aunque sea sólo un día, con eso me doy por satisfecha.


*imagen obtenida de Google

domingo, 22 de noviembre de 2009

Segunda: everybody, yeah!

Holaaa!!

Este fin de semana pasado estuve en un concierto en Madrid con María, y recordé que hace como cosa de un mes (creo) vi que celebraban un concierto los BackStreet Boys, un grupo de idolatraba, como muchas otras, durante mi infancia. Y por eso, pensé que sería bueno incluir a mi lista la idea de ir a los próximos conciertos de los Back, y quien dice los Back, dice también las Spice Girls.

Ya sé que ha pasado mucho tiempo y que qué pintaríamos ahora mismo ahí, sin embargo el día que vi en la televisión el reportaje sobre ese concierto me entraron unas ganas de estar allí; haciendo cola por ver a mis ídolos de cuando tenía siete años, ya que con esa edad no creo que mi madre me hubiese dejado ir ni en sueños, con el vhs y verlos en el programa Música Uno ya me bastaba.

Además que la mayoría eran chicas de nuestra edad para arriba, vamos que no destacaríamos tanto. Y no creo que se nos hayan olvidado tanto las canciones, porque sé que si ahora nos ponemos a buscar en Youtube, nos sabemos la música, la letra y la coreografía.

Igual a alguien le puede sonar una gilipollez pero yo todavía escucho de vez en cuando la cinta rallada de las Spice; y sí, me sé todas y cada una de las canciones. Aún recuerdo que jugaba con mi prima y mi amiga a imitarlas en el salón de casa de mi abuela, y mi prima siempre se quedaba con la peor parte, le tocaba a Victoria; también cuando nos peleábamos porque a mi me gustaba Nick y a otra chica también; y sigo conservando sus álbumes de fotos y las carpetas que repartía la Super Pop, que ya me diréis para que nos servían.

Os animo a volver a recordar esa pequeña parte de nuestra vida, porque aunque tuviésemos siete años marcaron una época que no deberíamos olvidar.

Everybody, yeeeaah!


*imagen obtenida de Google

domingo, 8 de noviembre de 2009

Primera: a estudiar

Hola a todos!

Este fin de semana, como no podía actualizar, he estado pensando en esa lista de cosas de la que os hable en la primera entrada, y ya he decidido cúal será mi primera meta: Ir de ERASMUS o SÉNECA.

Tiene que ser una experiencia increíble. Aprender a vivir en un país que ni siquiera es el tuyo, con una cultura diferente y un idioma que, tal vez, ni dominas; ¿no me digáis que no pinta genial?
Tampoco vamos a ser tan negativos, está claro que al principio tiene que resultar complicado estar estudiando en un país que no conoces, pero después de lo malo siempre llega lo bueno, y así es esta aventura, habrá que esperar a vivirla.

Tampoco hay que olvidarse del programa SÉNECA, que aunque no sea el extranjero y no tengas la barrera del idioma, también tiene que ser difícil estudiar en una Uni que no es la tuya, viviendo con gente que no conoces y sin saber cuál es el truco de cada profesor. Está claro que es más fácil adaptarse, pero aún así también resulta una experiencia única. No es lo mismo vivir en Bilbao, que en Andalucía.


Lo más aparatoso que veo yo en todo esto es que te cojan, eso si que es chungo; porque, claro, entre la cantidad de plazas que hay y los que optan a ellas, no hace falta una calculadora para ver que no salen las cuentas.

Por eso, he pensado que si al final no puedo cumplir esta meta, por las razones que sean, siempre me queda hacer un cursito en el extranjero, que aún no he tenido la oportunidad y tampoco está nada mal.
Irte un mesecito a Brighton, a Australia o a Munich, y alé a practicar el idioma que así es como mejor se aprende.



*imagen obtenida de Google

lunes, 2 de noviembre de 2009

Welcome

Siempre dicen que en cuanto cumples los 20 vienen todos seguidos, y después entramos en los 30, luego en los temidos 40, así hasta llegar al final.

En este camino que es la vida nos dejamos cosas sin hacer, expectativas sin cumplir en las que más tarde pensaremos, como por qué no estudiamos el curso aquel o por qué no viajamos a donde siempre quisimos.


Mi madre dice que hay tiempo para todo en esta vida, y no es mi intención quitarla la razón; pero siempre habrá algo que nos será imposible de realizar cuando seamos más mayores.


Tenemos que aprovechar ahora que somos jóvenes, que no tenemos tantas obligaciones y vivimos a costa de nuestros padres para hacer eso que siempre hemos querido; porque el día en que cumplamos veintidós años empieza la vida real, dejaremos de lado esas expectativas y para cuando nos demos cuenta ya será demasiado tarde.



A lo largo de veintidós entradas contaré las cosas que me gustaría hacer antes de celebrar mi vigésimo segundo cumpleaños; seguramente con alguna no estaréis de acuerdo, o penséis que es una memez o puede que os animéis a incluirla en vuestra propia lista. Sea como sea, os animo a que nunca os dejéis nada por cumplir en vuestra memoria.


Bienvenidos a mis .22antesdelos22.